FAQs

¿Por qué el Clúster Mejores Edificios?

Porque en España existen más de 5 millones de viviendas con más de 50 años de antigüedad, casi el 10% de los edificios españoles se encuentran en un estado de conservación ruinoso, malo o deficiente y sólo el 5% se construyeron con criterios de ahorro de energía. Sus características, estado de conservación y antigüedad requieren su rehabilitación estructural, funcional y energética.

Por otro lado surgen nuevos parámetros y conceptos que hacen imprescindible avanzar de forma coordinada a aspectos como los edificios inteligentes, lowcarbon y certificados.

Sensibilizar y concienciar a la sociedad, influir en las decisiones para que se apliquen correctamente las Directivas Europeas, identificar y solventar barreras, encontrar formas de colaboración conjunta del sector, mejorarla competitividad y el mercado así como estimular la demanda de calidad con criterios sostenibles son algunos de los principales retos a los que se enfrenta el sectorde la edificación.

Para dar respuesta a estos retos surge Clúster ME.

¿Quiénes son sus miembros y quien puede pertenecer a Clúster ME?

Clúster Mejores Edificios, ME, quiere agrupar a todas las industrias, los servicios y las actividades económicas de nuestro país relacionadas con la edificación.

Todos los involucrados en la primera edición de FORAE y cualquier otra institución están invitados a formar parte de CME, que en principio cuenta con el apoyo de sus primeros miembros, los pertenecientes al Comité Ejecutivo de FORAE y miembros fundacionales del Clúster, formado por AECOM, AMI, ANCI, ANDIMAC, APCE, APIEM, ASPRIMA, COAM, CONFEMETAL, Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España, Consejo General de Arquitectura Técnica de España, Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos de Madrid, Federación de Gremios de la Construcción, Fundación La Casa que Ahorra, Green Building Council España y SEOPAN.

El Clúster ME está abierto a toda la cadena de valor einvolucrará a empresas, asociaciones, profesionales, medios de comunicación, organizaciones y entidades oficiales así como a usuarios COMPROMETIDOS en la mejora de la calidad y la eficiencia energética en la edificación de cara a la consecución de los objetivos europeos y nacionales.

Pueden ser miembros del Clúster:

  • Organismos, asociaciones, Colegios profesionales, centros de investigación y medios de comunicación: se invitará a organizaciones y medios de comunicación (…muchas de las cuales ya fueron colaboradoras de FORAE) a ser miembros del Clúster.ME es una iniciativa abierta con ventajas para sus miembros.
  • Profesionales y personas a nivel individual: los profesionales y cualquier persona podrán estar registrados en la web www.mejoresedificios.com(recibiendo y aportando información) y podrán participar con condiciones especiales en los eventos que se organicen.
  • Empresas: cualquier empresa podrá estar registrada en la web www.mejoresedificios.com (recibiendo y aportando información). Sin embargo para ser miembro del Clúster ME, apoyando la iniciativa y formando parte del mismo con condiciones especiales, existen cuatro modalidades- niveles de patrocinio. Preguntar en info@mejoresedificios.com

¿Qué es la eficiencia energética?

Uno de los hechos fundamentales y claves para entender este Clúster es la promoción de la eficiencia energética en la edificación, pero antes de nada describimos lo que es la eficiencia energética.

La Eficiencia energética es un conjunto de actuaciones, programas y estrategias que permiten reducir la energía para producir lo mismo. Es la energía de más calidad, más barata y más limpia (porque es la que ahorramos) que disponemos, permitiendo alcanzar el compromiso óptimo de confort y operatividad con el máximo rendimiento.

Por tanto, es una relación inversa entre producción y consumo, de tal manera que la misma mejora si:

  • manteniendo el consumo energético, se produce más o
  • manteniendo la misma producción, se consume menos energía

EE= P/C

EE: Eficiencia Energética
P: Producción
C: Consumo
Dos son los factores que posibilitan un menor consumo de energía:

  • Los hábitos responsables,
  • La tecnología disponible,

Estos dos factores hacen posible una mejora en la competitividad de las empresas y la calidad de vida personal. A mejor/ mayor tecnología y mejores hábitos de consumo, mayor eficiencia energética. Por tanto, va a ser posible llevar a cabo Eficiencia Energética en función de la capacidad de actuar sobre los factores que determinan el consumo:

  • La demanda energética de los edificios
  • La oferta de energía utilizable para satisfacerla
  • El uso y la gestión de los edificios

En la medida que el consumo de energía por unidad de producto producido o de servicio prestado sea cada vez menor, aumenta la eficiencia energética.

¿Qué significa la eficiencia energética en la edificación?, ¿Qué medidas se pueden tomar?

Los edificios europeos demandanmás energíaque otros sectores como transporte o la industria, según la Comisión Europea. Se estima que son responsables del 40% del consumo energético.

Es el momento de tomar conciencia y ser conscientes del efecto positivo que proporcionan las mejoras de eficiencia energética en los edificios. Según el Índice de la Eficiencia Energética 2010, si se mejoran los estándares de eficiencia de los edificios existentes, los consumidores podrían evitar la emisión de 5,2 millones de toneladas de CO2, el equivalente a la retirada de 216.985 coches de la circulación y cerca de 1.500 millones de euros energía.

Las acciones que pueden emprenderse para mejorar la eficiencia, laCertificación Energética del Edificio son en tres ámbitos fundamentales:

  • la envolvente del edificio,
  • sus instalaciones (climatización, iluminación, ascensores) y
  • sus sistemas de gestión y control

Hay que reducir las demandas o necesidades y esto pasa por mejorar el nivel de aislamiento y las características de las ventanas, sin olvidar la influencia que en ambos tiene la zona climática y orientación del edificio, su altura, etc.

El problema actual más común suele estar en una vivienda con cerramientos o acristalamientos inadecuados, aislamiento insuficiente o instalaciones de climatización y producción de agua caliente sanitaria de mala calidad, poco confortable, con alto consumo energético y que produce facturas muy elevadas. Una vivienda suele sufrir pérdidas de calor durante el invierno a través de la ventilación, ya que no se controla ni se recupera su energía. A través de la envolvente de la misma (mejorando el aislamiento por ejemplo), pueden disminuirse esas pérdidas.

¿Por qué apostar por una rehabilitación energética?

Porque rehabilitar los edificios es una actividad que sólo cuenta con beneficios y externalidades positivas:

  • Permite la incorporación de tecnologías avanzadas
  • Ahorro en gasto energético en la Administración General del Estado.
  • Reducción impacto medioambiental.
  • La generación de empleo sostenible.
  • Incremento recaudación fiscal.
  • Reducción dependencia energética del exterior.
  • La reducción de la pobreza energética
  • Incremento de la producción y actividad económica del país, consolidando su crecimiento económico.

Rehabilitar los edificios supone una mejora de la habitabilidad, del valor de los mismos y unos ahorros para sus propietarios y los que los habitan.Es necesario informar y concienciar al ciudadano: la rehabilitación no sólo generará ahorros que ayudarán a financiarla, sino que mejorará en su calidad de vida.

Rehabilitar conlleva ventajas pero el principal problema es el de la financiación y el retorno de la inversión. Hoy por hoy se precisan ayudas, estímulos. Por eso surgió a nivel nacional el Programa de Ayudas para la Rehabilitación Energética de Edificios existentes(Programa PAREER-CRECE), gestionado por el IDAE, (actualmente agotado y pendiente de ampliación de fondos) que permite incentivar y promover actuaciones para reducir las emisiones de dióxido de carbono, mediante el ahorro energético, la eficiencia energética, las energías renovables en los edificios existentes y crear oportunidades de crecimiento y empleo cumpliendo la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética.

¿Cuáles son las principales reglamentaciones en eficiencia energética en edificación?

La reglamentación nacional viene determinada por la reglamentación, las Directivas europeas.

Cabe mencionar y destacar (aunque existen otras que puedan afectar al mundo de la edificación, aunque más tangencialmente) las Directivas europeas de Eficiencia Energética de Edificios y la de Eficiencia Energética. Estas se justifican principalmente por una reducción de las importaciones de gas y petróleo así como de las emisiones de CO2.

Estas externalidades constituyen, a su vez, oportunidades de reactivación económica. Los fondos europeos para el periodo de 2014 a 2020 consideran la eficiencia energética como una de sus principales prioridades y los planes de innovación energética en las ciudades como una de las grandes áreas de inversión.

DIRECTIVA 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios

La Directiva 2010/31/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de mayo de 2010, relativa a la eficiencia energética de los edificios, que deroga la Directiva 2002/91/CE, tiene por objeto promover la eficiencia energética de los edificios y la eficiencia energética integrada de los edificios o de las unidades del edificio.

La Directiva establecía la obligación de adoptar, a nivel nacional o regional por parte de Los Estados miembros una metodología de cálculo de la eficiencia energética de los edificios teniendo en cuenta aspectos como:

  • las características térmicas del edificio (capacidad térmica, aislamiento, etc.);
  • la instalación de calefacción y de agua caliente;
  • las instalaciones de aire acondicionado;
  • la instalación de iluminación incorporada;
  • las condiciones ambientales interiores.

También se tienen en cuenta otros elementos como la influencia positiva de la exposición solar local, la iluminación natural, la producción eléctrica por cogeneración y los sistemas de calefacción y refrigeración urbanos o colectivos.

Así mismo los Estados miembros tienen la obligación de establecer, con arreglo a la metodología de cálculo anteriormente citada, requisitos mínimos en materia de eficiencia energética para alcanzar niveles óptimos en términos de costes. El nivel de estos requisitos se revisa cada cinco años y se puede hacer una distinción entre edificios nuevos y edificios existentes y entre diferentes categorías de edificios.

Los edificios nuevos deben respetar estas exigencias y, antes del inicio de su construcción, ser objeto de un estudio de viabilidad relativo a la instalación de sistemas de abastecimiento de energías renovables, bombas de calor, sistemas de calefacción y refrigeración urbanos o colectivos y sistemas de cogeneración.

Los edificios existentes, cuando son objeto de trabajos de renovación importantes, deben beneficiarse de una mejora de su eficiencia energética de tal forma que pueda satisfacer igualmente los requisitos mínimos.

Están excluidos de la aplicación de los requisitos mínimos:

  • los edificios protegidos oficialmente (por ejemplo, edificios históricos);
  • los edificios utilizados como lugares de culto;
  • las construcciones provisionales;
  • los edificios residenciales destinados a una duración de uso anual limitada;
  • los edificios independientes de una superficie útil total inferior a 50 m2.

Cuando son de instalación nueva, se sustituyen o modernizan, los sistemas técnicos del edificio como los sistemas de calefacción, agua caliente, climatización y grandes instalaciones de ventilación también deben cumplir los requisitos en materia de eficiencia energética.

Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para garantizar que cuando se proceda a la sustitución o mejora de los elementos de un edificio que integren la envolvente del edificio y que repercutan de manera significativa en la eficiencia energética de dicha envolvente (por ejemplo, marcos de ventana), se fijen unos requisitos mínimos de eficiencia energética para ellos, con el fin de alcanzar unos niveles óptimos de rentabilidad.

Siempre que se reconstruye o renueva un edificio, la presente Directiva fomenta la introducción de sistemas inteligentes de medición del consumo de energía, con arreglo a la Directiva sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad.

La Directiva también establece la obligación de la inspección periódica de las instalaciones de calefacción (potencia nominal útil de las calderas superior a 20 kW, cada dos años para potencias superiores a 100kW) y aire acondicionado de edificios (potencia nominal útil superior a 12 kW). Se ha de emitir un informe de inspección tras cada inspección de las instalaciones de calefacción y aire acondicionado que incluirá recomendaciones para mejorar en términos de rentabilidad la eficiencia energética de la instalación inspeccionada.

Uno de los principales objetivos de la Directiva es alcanzar los edificios de consumo de energía casi nulo (edificios con un nivel de eficiencia energética muy alto, cuyos requerimientos bajos de energía quedan mayoritariamente cubiertos por energía procedente de fuentes renovables). A partir del 31 de diciembre de 2020, todos los edificios nuevos deben tener un consumo de energía casi nulo y para los edificios nuevos ocupados y sean propiedad de autoridades públicas la fecha se adelanta al 31 de diciembre de 2018.

DIRECTIVA 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética

La Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de octubre de 2012 relativa a la eficiencia energética, por la que se modifican las Directivas 2009/125/CE y 2010/30/UE, y por la que se derogan las Directivas 2004/8/CE y 2006/32/CE fue publicada en el Diario de la Unión Europea (DUE) el 14 de noviembre de 2012.

La Directiva, aborda aspectos fundamentales que van a afectar en los próximos años no sólo al sector de la eficiencia energética, sino también a otros muchos agentes implicados: el sector público, las compañías comercializadoras y distribuidoras energéticas, los fabricantes y comercializadores de equipos eficientes, las despachos de arquitectura e ingenierías, las empresas de servicios energéticos, las consultoras, las empresas de formación, etc.

Esta Directiva fue objeto de un intenso debate en el seno de la Unión Europea. Tras la revisión de varios borradores, el texto definitivo fue aprobado con el voto favorable de todos los Estados miembros, excepto España y Portugal que votaron en contra, y Finlandia, que se abstuvo.

La Directiva surge como una reacción de la Unión Europea al incumplimiento de los objetivos intermedios fijados para alcanzar la meta final de ahorro del 20 % de energía primaria en el 2020. Este objetivo se enmarca dentro del Plan de Acción energético 20/20/20 de lucha contra el cambio climático. Con carácter general, la Directiva obliga a todos los estados miembros a fijar unos objetivos de eficiencia energética nacionales para el año 2020, que serán analizados por la Comisión en 2014 para valorar si la Unión, en su conjunto, puede alcanzar el objetivo de 20 % de ahorro de energía primara para 2020.

La fecha límite para que los Estados miembros realicen la transposición de esta Directiva a sus respectivas normativas nacionales es el 30 de junio de 2014.

Entre los aspectos más destacados del contenido de la nueva Directiva, cabe destacar:

  1. Renovación de Edificios

Los Estados miembros deberán establecer una estrategia para movilizar inversiones en la renovación del parque nacional de edificios residenciales y comerciales, tanto públicos como privados.Auditorias Energéticas y Sistemas de Gestión Energética.

Como aspecto más destacado, la Administración Pública estará obligada a jugar un papel ejemplarizante. A partir del 1 de enero de 2014, deberá renovar el 3 % de la superficie total de los edificios con calefacción y/o sistemas de refrigeración que tenga en propiedad y no cumplan con los estándares energéticos mínimos que se fijen.

2. Auditorias Energéticas y Sistemas de Gestión Energética

La Directiva apuesta por las auditorias energéticas y los sistemas de gestión energética, instando a los Estados miembros a que fomenten su implantación por los usuarios finales.

Señala que las auditorias deben ser de elevada calidad, con una buena relación entre coste y eficacia, y efectuadas por expertos cualificados y / o acreditados. Insta también a los Estados miembros a fijar unos criterios mínimos, transparentes y no discriminatorios que garanticen dicha calidad.

3. Adquisición de Productos y Servicios eficientes

También dentro de esta función ejemplarizante de la Administración Pública, los Estados miembros garantizarán que las Administraciones centrales adquieran solamente productos, servicios y edificios que tengan un alto rendimiento energético.

4. Sistemas de Obligaciones de eficiencia energética

Una importante novedad de la Directiva es la exigencia a los Estados miembros de establecer un sistema de obligaciones de eficiencia energética que vele para que los distribuidores y comercializadores de energía alcancen objetivos de ahorro de energía a nivel de usuario final. Se establece el objetivo concreto de que cada año, desde 2014 hasta 2020, el ahorro alcanzado sea equivalente al 1,5 % de las ventas anuales de energía a clientes finales.

5. Promoción de la Eficiencia en la Calefacción y Refrigeración

La Directiva centra sus esfuerzos en dos aspectos:

  • Cogeneración de alta eficiencia: producción conjunta de electricidad y calor con altos rendimientos energéticos.
  • Redes urbanas de calefacción y refrigeración.

Para ambos casos, la Directiva marca una serie de pautas que ayudarán a los Estados miembros en la promoción y fomentos de estas tecnologías. Marca la obligatoriedad de crear un plan nacional, revisable cada 5 años, para el desarrollo de ambos aspectos.
La Directiva exige la realización de análisis coste/beneficio en todo el territorio nacional, con carácter vinculante en caso de valoración positiva, para ver la posibilidad de cogeneración en centrales térmicas (nuevas y renovaciones), cogeneración en gran industria con calor residual, y redes urbanas de calefacción y refrigeración eficiente.

6. Fomento de los Servicios Energéticos

La Directiva invita a los Estados miembros a fomentar el mercado de los servicios energéticos, entendidos éstos como una magnífica herramienta para la implantación de medidas de ahorro y eficiencia energética.
El modelo de los servicios energéticos consiste en empresas que asumen un cierto grado de riesgo económico al acometer sus actuaciones (inversiones), vinculando el rendimiento económico del contrato a los ahorros energéticos que se consiguen. Para su fomento, la Directiva propone una serie de actuaciones concretas a realizar por los Estados miembros:

  • Listado de proveedores de servicios energéticos cualificados o certificados.
  • Modelos de contratos de rendimiento energético para el sector público, incluyendo aspectos relativos a la medida y verificación de ahorros.
  • Difusión de información sobre contratos de servicios energéticos.
  • Difusión de información sobre instrumentos financieros, subvenciones y préstamos.
  • Apoyo al sector público en ofertas de servicios energéticos, especialmente en lo referente a la reforma energética de edificios.

La Estrategia de rehabilitación a largo plazo es una obligación que establece la Directiva 2012/27/UE de eficiencia energética. Los planes de rehabilitación deberán incluir todo “el parque nacional de edificios, residenciales y comerciales, tanto público como privado”.

Según el Plan Nacional de Acción de Eficiencia Energética (PNAEE 2014-2020), el parque edificatorio comprende 10 millones de edificios de los que 9,7 millones son de uso residencial y 400.000 de terciario. El sector de los edificios representa el 30% del consumo final de energía, correspondiendo el 18% a las viviendas y el 12% al sector terciario. El parque edificado concentra un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España (junio-2014) se centra más en el sector residencial haciendo solamente una primera aproximación al terciario. Desde abril de 2013 España cuenta con un nuevo Plan Integral de Vivienda y Suelo que supone un conjunto de medidas:

  • Ley de rehabilitación, renovación y Regeneración urbanas
  • Plan estatal de alquiler y rehabilitación
  • Certificación energética de los edificios
  • Revisión del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas de los Edificios)

El pasado viernes 12 de enero (y publicado en el BOE el día 13) el Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, por el que se transpone la Directiva 2012/27/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2012, relativa a la eficiencia energética, en lo referente a auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y promoción de la eficiencia del suministro de energía.