Geotermia en la Catedral de San Patricio

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Una planta geotérmica innovadora regula la temperatura de la Catedral neoyorkina y de sus edificios adyacentes con una mayor eficiencia energética y una reducción considerable de las emisiones de CO2

La Catedral de San Patricio, en el corazón de Manhattan, en plena 5th Avenue,  es un edificio emblemático de la ciudad de Nueva York y uno de los templos católicos más venerados en los Estados Unidos, que se ha sometido a un importante proyecto de restauración y conservación. El proyecto incluyó múltiples fases y más de 177 millones de dólares de inversión en la construcción. El objetivo final del proyecto era restaurar la estructura a su estado original y conservar el edificio para el futuro.

Según la archidiócesis local, “este proyecto es el primero de una serie de actualizaciones programadas para el año 2017 destinadas a adaptar uno de los primeros y más impresionantes monumentos de Nueva York a los estándares estructurales y ambientales de la vida urbana del siglo XXI”.

Instalación geotérmica de última generación

La Archidiócesis de Nueva York y la Catedral de San Patricio vieron en este proyecto la oportunidad de liderar con el ejemplo la elección de una solución energética sostenible y hacer un esfuerzo “verde” para reducir los costos de calefacción y refrigeración y crear un sistema de bucle cerrado.

san-patricio-instalacion-geLa nueva planta geotérmica de la Catedral se compone de diez pozos que se han perforado en la roca madre de Manhattan a lo largo de los lados norte y sur de la catedral a una profundidad de hasta 2.200 pies -670 m2-. Esta es la pieza central del nuevo sistema geotérmico, un prodigioso proyecto de perforación, que incluye cuatro pozos en la calle 51 de Nueva York y cinco pozos en la calle 50. En el corazón del sistema se encuentra un enfriador de recuperación de calor dedicado (llamado Dedicated Heat Recovery Chiller) que extrae la energía térmica del sistema subterráneo de los pozos y lo distribuye por todo el recinto para fines de calefacción y refrigeración. Esto se logra a través de un sistema de bucle abierto híbrido de columna de pie.

La empresa Structure Tone trabajó con Lane Associates para supervisar la instalación de la bomba de calor, así como la sofisticada red de distribución de intercambiadores de calor, intercambiadores de aire y ventiladores que extraen y redirigen el calor a través de los 7.061 metros cuadrados de espacio. Mientras que la mayoría de las plantas geotérmicas alternan entre sus funciones las de calentamiento y refrigeración, esta planta está diseñada para dividir automáticamente sus funciones de enfriamiento y calentamiento con el fin de calentar o enfriar simultáneamente las diversas áreas de servicios. Cuando se activa completamente, la planta central es capaz de generar 2,9 millones de BTU (british thermal unit, una unidad de que representa la cantidad de energía que se requiere para elevar en un grado Fahrenheit la temperatura de una libra de agua en condiciones atmosféricas normales, que equivale a 257 calorías) por hora de aire acondicionado y 3,2 millones de BTU por hora de calefacción.

El equipo de ingeniería y diseño de MBB, Landmark Facilities Group, Silman y Langan Engineering, en estrecha colaboración con Zubatkin Owner Representation, LLC y el encargado de la construcción, Structure Tone, Inc. fueron los encargados de instalar este completo sistema de calefacción y refrigeración geotérmica que mantiene los estándares rigurosos para la preservación histórica de una de las estructuras más icónicas de Nueva York. “Al principio, evaluamos un sistema de climatización y refrigeración convencional, pero determinamos que representaría demasiados desafíos para este edificio histórico”, indica Richard A. Sileo, ingeniero senior de Landmark Facilities Group. “Hemos realizado un estudio de viabilidad y hemos encontrado que un sistema geotérmico nos permitía cumplir con nuestros objetivos con el menor impacto”. El trabajo comenzó con la perforación de los pozos en junio de 2015. La planta se finalizó en febrero de 2017.

El Rector de la Catedral, Monseñor Robert T. Ritchie, señaló: “Una ética de la vida prioriza la vida y la preservación de la vida a todos los niveles. Una de las maneras más básicas en las que estamos llamados a hacerlo es a través de una administración responsable de nuestros recursos naturales“. La decisión por parte de los Síndicos de la Catedral de San Patricio y la Archidiócesis de Nueva York de perseguir la opción geotérmica articula un Visión de restauración y preservación que pretende alentar a los líderes empresariales y a las instituciones a considerar también las soluciones de energía renovable.

Otras reformas

Con más de tres millones de visitantes, más de 2.400 misas y 15 bodas al año, era importante que todo el trabajo se completara sin interrupción en la vida cotidiana de San Patricio. Así, se creó un detallado plan de logística que permitió a la Catedral permanecer abierta durante toda la duración de las obras.

san-patricio-interiorDurante la primera fase del proyecto se colocaron andamios a lo largo de la entrada así como de las torres gemelas de 330 pies de altura de la Quinta Avenida. Con una planificación cuidadosa para la estructura y los visitantes, esta labor duró siete meses.

Casi cada centímetro del interior y el exterior de la catedral fueron limpiados, reparados o mejorados. Las rehabilitaciones interiores incluyeron la renovación de los bancos de madera y de los tubos del órgano. Otras reformas interiores incluyeron mejoras en el altar y en la capilla de Virgen, que está situada detrás del altar.