El Principado de Asturias construirá en Muros de Nalón el primer edificio público de viviendas con el estándar Passivehouse

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El Gobierno de Asturias construirá en Muros de Nalón el primer edifico público de viviendas certificado con el estándar Passivhaus, que garantiza un menor consumo y mayor eficiencia energética. Será también la primera iniciativa colectiva de la comunidad autónoma, puesto que hasta ahora solo se han acreditado con esta certificación viviendas individuales unifamiliares.

La consejera de Servicios y Derechos Sociales, Pilar Varela, ha anunciado en Muros de Nalón esta actuación junto con la alcaldesa, Carmen Arango; el director general de Vivienda, Fermín Bravo, y varios técnicos regionales, encargados de presentar el proyecto.

Las obras, que acaban de salir a licitación en el Boletín Oficial del Principado (Bopa) con un presupuesto de 1.744.575 euros y un plazo de ejecución de 18 meses tras la adjudicación, consistirán en la edificación de 20 viviendas para alquiler con trastero, de las que una estará adaptada para personas con discapacidad. Los pisos contarán con una superficie de unos 50 metros cuadrados, repartidos en dos habitaciones, salón, cocina, baño y tendedero. Las viviendas estarán dotadas de aerotermos individuales para la producción de agua caliente sanitaria y la calefacción será por aire, aprovechando el sistema de ventilación de doble flujo.

Los trabajos se llevarán a cabo sobre una parcela de 1.400 metros cuadrados, cedida por el Ayuntamiento, situada en las inmediaciones del apeadero de la antigua Feve en Muros, donde se levantará un edificio siguiendo los criterios del estándar Passivhaus. Así, se creará un bloque de madera, orientado al sur y con volúmenes que permitan captar la mayor cantidad posible de energía solar a lo largo del día.

La edificación se estructurará en cuatro cuerpos, con bajo y dos alturas, situados alrededor de un patio interior grande, con el fin de que el cuerpo delantero, más al sur, no arroje sombra sobre el trasero. La construcción se resuelve con un gran aislamiento térmico en toda la envolvente y ventanas de triple acristalamiento. No habrá puentes térmicos y el bloque contará con un riguroso control de las infiltraciones. Todo el aire que entre en las viviendas se tratará para conseguir un gran confort y la máxima calidad.

Las obras han salido a contratación con varios criterios para la adjudicación, por lo que además del precio se valorarán aspectos técnicos y de calidad que aseguren que la empresa adjudicataria sea capaz de cumplir los parámetros requeridos y llegar a certificar las viviendas como Passivhaus.

Para lograr esta calidad en el proceso constructivo se valorará el grado de conocimiento que los ofertantes tienen del proyecto, la organización de la empresa para llevar a cabo los trabajos y garantizar el plazo, los controles sobre las unidades de obra y las medidas previstas para obtener un resultado óptimo. Las compañías deberán presentar un programa completo de trabajo, su planteamiento del proceso constructivo y del control de calidad y los medios personales asignados a la obra con formación específica. Por otra parte, se valorarán aspectos medioambientales relacionados con los materiales que se van a utilizar.

La consejera de Servicios y Derechos Sociales ha destacado la apuesta de su departamento por la innovación sostenible en el ámbito de la edificación y ha resaltado que se trata de un compromiso que busca también avanzar en la sostenibilidad ambiental y la lucha contra la pobreza energética. En este sentido, ha apuntado que la nueva actuación permitirá reducir un 75% las necesidades de calefacción y refrigeración, con lo esto supondrá de ahorro para las familias que ocupen las viviendas.