Accesibilidad en los edificios

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Las necesidad de impulsar medidas para que los edificios de viviendas sean accesibles y la importancia de las inspecciones para mejorar la seguridad de los ascensores marcó la Jornada Sectorial de Elevación de Andalucía organizada por la Asociación Empresarial de Ascensoristas de Andalucía, Ceuta y Melilla (AEA-ANCEME), junto a la Asociación de Pymes de Ascensores Andalucía (PYMESA) y en colaboración con la Federación Española de Pymes de Ascensores (FEPYMA) y con la Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA). Al encuentro, celebrado en Antequera, acudieron más de 150 expertos del mundo de la elevación y de sectores relacionados como arquitectos o administradores de fincas.

El encuentro estuvo marcado por la voluntad de colaboración entre todas las empresas en aspectos relacionados con la mejora de la accesibilidad y el incremento de las medidas de seguridad.

Lorenzo Beltrán, presidente de FEPYMA, insistió en la importancia de organizar acciones conjuntas entre FEEDA y FEPYMA para dar valor a un sector “que afecta a la calidad de vida de las personas”.

5 millones de edificios no son accesibles

José Manuel Rodríguez, presidente de la Comisión de Comunicación y Estadística de FEEDA, fue el encargado de iniciar el turno de intervenciones en la mesa redonda dedicada a la accesibilidad. Sus primeras palabras fueron para recordar que “en España 5 millones de edificios no son accesibles y 1,2 millones de edificios carecen de ascensor”. Ante estas cifras apeló a la concienciación y a la responsabilidad. “A día de hoy todos los edificios deberían ser accesibles y no lo son”, dijo. Además añadió que los propietarios de las viviendas necesitan la ayuda de los administradores de fincas, la administración y los inspectores para lograr la accesibilidad. Recordó que la accesibilidad universal está contemplada en el Real Decreto Legislativo de 2013 por el que se aprobó el Texto Refundido de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, y cuyo plazo concluyó en diciembre de 2017 sin que se haya cumplido.

El arquitecto, Javier Muñoz, puso de manifiesto las dificultades que existen en algunos municipios para instalar un ascensor en la vía pública, en los casos de edificios donde no hay un hueco para instalarlo en el interior. También aseguró que un ascensor “revaloriza económicamente la vivienda al tiempo que supone un bien social para los vecinos”.

Rafael Moreno, representante de FEPYMA, incidió en la necesidad de la accesibilidad en los edificios de viviendas y destacó que los “motivos económicos suelen ser la causa que aducen muchos vecinos para no querer instalar un ascensor”.

Juan Garay, director comercial de Hidral, explicó que el objetivo de su empresa es cumplir el desarrollo normativo unido a las necesidades de los usuarios.

Alexis Nadal, CEO de Nayar Systems, dijo que los ascensores cada día serán más accesibles a las personas discapacitadas a través de mecanismos de reconocimiento facial, reconocimiento de la voz y de las posibilidades de conectividad que ofrece el internet de las cosas.

Alfonso Huertas, representante del Comité Español de Entidades de Representantes con Personas con Discapacidad (CERMI), apeló a un “cambio normativo que obligue a hacer obras accesibles”. También aseguró que un ascensor, en muchos casos, consigue que una vivienda pase de ser una cárcel a un hogar. Según las cifras del CERMI, 300.000 personas han tenido que abandonar su hogar por problemas de accesibilidad.