Andimac advierte de que el confirming obligatorio que imponen algunas grandes empresas atenta contra PYMES y autónomos

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La Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac) advierte de que, tal y como lo denominó la Plataforma Multisectorial Contra la Morosidad (PMcM), el “confirming con anticipo obligatorio” que imponen algunas grandes empresas atenta contra la solvencia y supervivencia de PYMES y autónomos, después de que ayer se estableciera la ponencia de la ley para sancionar a las empresas morosas gracias al apoyo que brindaron PSOE, ERC, Podemos y PDeCAT a la norma que presentó Ciudadanos, que supone la implantación de un régimen sancionador para las empresas que pagan fuera de plazo sus facturas y que debería tramitarse durante el próximo mes de julio para poder aprobarla en septiembre.

Estas prácticas constituyen un abuso de las grandes empresas sobre sus proveedores, en su mayoría pymes y autónomos con poco músculo financiero. Y es que los proveedores quedan sujetos –obligatoriamente y por contrato- a anticipar un pago confirmado en fecha y al coste que más convenga al contratista, lo que permite a las grandes compañías –que son las más incumplidoras- pagar fuera del plazo legal establecido.

En cualquier caso, Andimac considera que la puesta en marcha del régimen sancionador no será suficiente para acabar con estas maniobras que además de perjudicar a las compañías que soportan sus costes por encima de los intereses medios del mercado, dan lugar -junto con la utilización del confirming tradicional- a que las grandes empresas maquillen sus balances, como ya denunció la PMcM. Asimismo, estos abusos, ante un escenario de tensiones financieras, pueden ocasionar riesgos sistémicos para el conjunto de la economía, ya que el endeudamiento real de estas compañías es mucho mayor que el que aparece reflejado en las cuentas.

Por otra parte, según alertó la PMcM, estas prácticas aumentan la opacidad de los contratos y llevan a las empresas a incurrir en fraudes de ley como el pacto de plazos de pago superiores a los legales.

Desde la PMcM destacaron que la novedad reside en que a los proveedores les obligan a anticipar el pago en una fecha determinada, no en que les fuercen a aceptar un confirming. De esta forma, si el proveedor realiza un trabajo el 1 de julio y la fecha máxima legal de cobro es a los 60 días (29 de agosto), la gran empresa obliga a la PYME o al autónomo a firmar un confirming por el que se sella que va a cobrar unos días antes de que finalice ese plazo legal, pero teniendo que asumir el importe del tipo de interés y de la comisión que se le cargan por firmar un confirming con fecha de vencimiento varios meses después. En este sentido, Andimac asegura –a partir de la información recabada por la PMcM- que con estas prácticas las grandes empresas simulan el pago dentro del plazo legal, al contabilizar la deuda en su balance como «cuentas a pagar a proveedores», y mantienen ilesa su capacidad de endeudamiento, lo que les ayuda a lograr una gran rentabilidad, de la que también se benefician los bancos.