Compromiso de las grandes ciudades del G20 para hacer más eficientes los edificios y luchar contra el cambio climático

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    Un grupo de 30 alcaldes miembros de la C40, una red de las principales ciudades del mundo contra el calentamiento global, se comprometen a luchar localmente contra el cambio climático y cumplir los objetivos fijados en la pasada cumbre de París (COP21), cuyo acuerdo sigue sin ser ratificado, en una tribuna firmada por los alcaldes y publicada en el diario Le Monde.

    “Con motivo de la cumbre del G-20 celebrada en Hangzhou los días 4 y 5 meses de septiembre, nosotros, los alcaldes de las ciudades más grandes del G-20, llamamos a nuestros Jefes de Estado y de Gobierno a trabajar con nosotros para construir un mundo con bajas emisiones carbono y seguro del clima futuro.

    En diciembre de 2015, (COP21) ha demostrado ser un gran juicio político mediante la adopción del revolucionario Acuerdo de París. Fue un despliegue sin precedentes de solidaridad y compromiso global, y sólo podemos alabar sus esfuerzos para proceder a su ratificación tan pronto como sea posible, permitiendo así su entrada en vigor en los próximos meses.

    Sin embargo, esto es sólo el primer paso en el largo camino hacia la reducción de las emisiones de CO2, que es la única garantía de la permanencia del clima. Para contener el aumento de la temperatura global a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles pre-industriales, las emisiones de gases de efecto invernadero deben alcanzar su máximo nivel en 2020. El logro de un cambio rápido es, sin duda, uno de los retos reales, las políticas y los desafíos económicos ambiciosos a los que se enfrentan todos los líderes nacionales, pero que no están solos en esta tarea; pueden contar con nosotros, los alcaldes de las grandes ciudades del mundo porque somos sus aliados más poderosos”, indica su tribuna.

    Las grandes urbes están ya enfrentándose a los efectos del cambio climático en forma de inundaciones, olas de calor, sequías o contaminación del aire. Considerándose parte esencial de la solución al problema, muchos ya han implantado flotas de autobuses públicos 100% eléctricos, han cerrado los centros urbanos al tráfico de los vehículos más contaminantes o están modernizando miles de edificios para hacerlos energéticamente eficientes. Los que han desarrollado estas iniciativas constatan ahora “importantes beneficios” como la mejora de la salud pública y de la calidad del aire, así como un mayor crecimiento económico y una “mayor igualdad”.

    Aseguran que cuanto antes se evolucione hacia una economía baja en CO2, mayor será el progreso en la calidad de vida de los ciudadanos, y más sólido y sostenible será el desarrollo económico que hace todo ello posible.

    Anne Hidalgo, alcaldesa de París y presidenta del C40 desde que en el mes de agosto se reuniera el C4o en Río con motivo de los JJOO, encabeza la lista de alcaldes que han firmado este compromiso, entre los que se encuentran los de Río de Janeiro,  Nueva York, Buenos Aires, Ciudad de México, o Londres. Muchos de los firmantes son también miembros del Pacto de los Alcaldes y del nuevo Convenio mundial de alcaldes por el clima y la energía.