Europa toma medidas para reducir el uso de los gases fluorados HFC

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    El Consejo ha adoptado una Decisión relativa a la celebración, en nombre de la Unión Europea, de la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, que garantizará la protección del clima frente a los hidrofluorocarburos (HFC), gases que producen un potente efecto invernadero. Con esta decisión, la UE queda lista para su ratificación formal y manifiesta su firme determinación de liderar los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático.

    La finalidad de la Enmienda de Kigali, acordada el 15 de octubre de 2016, es conseguir una reducción mundial de la producción y del consumo de HFC. Aunque las emisiones de gases de efecto invernadero no afectan a la capa de ozono, su liberación en la atmósfera contribuye al cambio climático, y su impacto en el calentamiento del globo terráqueo es significativo.

    Es esencial adoptar rápidamente medidas para reducir las emisiones de HFC. Se espera que la aplicación de esta Enmienda evite un calentamiento de hasta 0,5°C a finales de siglo, aportando así una contribución positiva a la consecución de los objetivos del convenio de París.

    Los HFC se pueden encontrar en equipos y productos utilizados en nuestra vida cotidiana, como frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, espumas y aerosoles de gas. Se introdujeron como alternativa a las sustancias que agotan la capa de ozono, principalmente los hidroclorofluorocarburos.

    Aplicación a nivel de la UE

    La Enmienda de Kigali enumera una serie de medidas que deben adoptar las Partes en el Protocolo de Montreal, con arreglo a su desarrollo económico y social, a fin de reducir progresivamente el uso de los HFC. Los Estados miembros de la UE, al igual que otros países desarrollados, están obligados a iniciar las primeras reducciones en 2019.

    Sin embargo, la UE ha adoptado medidas rápidamente y está en la vanguardia del cumplimiento. El Reglamento adoptado en 2014 sobre los gases fluorados de efecto invernadero permitió a la UE comenzar la reducción progresiva de los HFC ya en 2015. Este Reglamento tendrá que revisarse para que sea conforme con la Enmienda de Kigali después de 2030.

    Hasta entonces, se seguirá aplicando la legislación de la UE vigente en la actualidad. En efecto, no solo cumple las obligaciones del Protocolo de Montreal, sino que también prevé un calendario de eliminación gradual más estricto en comparación con las medidas que se establecerán con la nueva Enmienda.