Expertos le piden al Gobierno actuaciones para una transición energética

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mariano rajoy - mejoresedificios

En esta semana un grupo de 24 expertos relacionados con el mundo de la energía han remitido una carta al presidente del Gobierno para que sea capaz de tener “visión” de las oportunidades que la lucha contra el cambio climático y la transición energética representan para España. Este grupo está coordinado por el llamado grupo de “Diálogos de Energía y Sostenibilidad” que trata de buscar una mayor operatividad en cuanto a la toma de posiciones y su posterior comunicación a la sociedad, y una mayor concreción en los temas tratados.

El texto íntegro de la carta es:

«Creemos que el proceso de elaboración de la futura Ley de Cambio Climático y de Transición Energética es una oportunidad económica, social y medioambiental para España. Es un momento de retomar la iniciativa y liderazgo para España y las empresas españolas en sectores de crecimiento y empleo como las energías y tecnologías limpias y la eficiencia energética, y para proteger y poner en valor los activos medioambientales de nuestro país que todos nuestros ciudadanos disfrutan y comparten.

España se enfrenta a grandes retos en materia energética: la descarbonización de la economía, la reducción de contaminantes atmosféricos convencionales, la creación de señales adecuadas de precios, la cultura de ahorro y eficiencia que facilita la asequibilidad del gasto energético por las familias o la competitividad de la industria, y la mejora en la seguridad energética.

En este momento conviene recordar un verso de los Proverbios: “El que no tiene visión, perece”. Es imprescindible que en un momento de grandes cambios e incertidumbres en el sector energético utilicemos la oportunidad de una transición energética, en el contexto de una ley de cambio climático, para crear una visión a largo plazo, que ayude a evolucionar en la dirección adecuada a nuestro sistema energético, sin abandonarlo a la coyuntura política o a las señales de mercado de corto plazo. Este ejercicio debe ser compartido y participado por todos los agentes sociales, y dirigido por el Gobierno, en busca del consenso más amplio posible, de forma que ofrezca estabilidad a los inversores, tranquilidad a los consumidores, y oportunidades a las generaciones futuras.

No estamos solos. No tenemos que reinventar todos los componentes de nuestra transición energética. Podemos seleccionar e utilizar los mejores ejemplos de países de nuestro entorno, adecuándolos para nuestro país con el apoyo de un pacto político favorable, y trabajando sobre la propuesta europea de facilitar “Energía limpia para todos los europeos”.

Por todo ello, consideramos que es el momento de poner en marcha una transición energética justa, que beneficie a todos, basada en sólidos principios técnicos, económicos y regulatorios. No debemos retrasar más el momento de acordar entre todos qué visión tenemos para nuestro futuro energético y, a partir de ahí, qué modelo tecnológico y regulatorio necesitamos para llevarla a cabo.

Creemos que una transición energética justa y sólida para todos los españoles debe incluir el plantearnos, y responder a las siguientes cuestiones:

1. ¿Cuál debe ser el papel de la demanda?
Aunque la planificación energética típicamente se ha ocupado de la oferta, es fundamental incorporar a la demanda y el rol del consumidor, y las posibilidades de ahorro y gestión que una transición energética puede ofrecerle. En particular:
• ¿Cómo descarbonizamos la movilidad de personas y mercancías, y nuestros edificios antes de 2050?
• ¿Cómo incentivamos el ahorro de energía en el transporte y en los edificios?
• ¿Cómo construimos edificios con un consumo energético neto casi nulo?
• ¿Cómo reducir las emisiones en la industria, a la vez que preservamos su competitividad?

2. ¿Cómo descarbonizamos la generación de energía?
• ¿Cómo promoveremos la utilización de energías sin emisiones de carbono?
• ¿Cómo aprovechar la descarbonización para mejorar la calidad del aire en nuestras ciudades?
• ¿Cómo gestionamos el abandono del carbón?
• ¿Cómo gestionamos el papel del gas, y en particular sus infraestructuras, en esta transición?
• ¿Qué sistema de mercado eléctrico es compatible con un parque de generación con alta penetración de energías variables?
• ¿Debemos extender la vida útil de las nucleares?
• ¿Cómo gestionar el impacto a los sectores y consumidores más afectados?

3. ¿Cómo creamos un marco regulatorio y fiscal que nivele el terreno de juego en el sector energético y en la economía y permita que las distintas tecnologías de oferta y demanda se desarrollen según su mérito?

4. ¿Qué papel debe jugar España en la innovación energética global?

5. ¿Cómo erradicamos la pobreza energética?

6. ¿Cómo debe contribuir España al acceso universal a la energía?

7. ¿Cómo reformar la fiscalidad para colaborar en los fines citados?

8. ¿Cómo facilitar la financiación de la transición energética?

Creemos que el Gobierno debe liderar ya un proceso participativo, informado técnicamente y contrastado con las opiniones de la sociedad, que genere respuestas a estas preguntas, y los costes y beneficios tanto económicos como medioambientales y sociales que cada una implica».

Los firmantes del escrito son: Luis Atienza, Juan Luis López, Carmen Becerril, Vicente López Ibor, Antonio Carbajal, Mariano Marzo, Alberto Carbajo, Ignacio Pérez Arriaga, Jordi Dolader, Isabel Reija, Nemesio Fernández Cuesta, Teresa Ribera, José Luis García, David Robinson, Tomas Gómez San Román, Cote Romero, Enrique González, Peter Sweatman, Joaquín González-Blas, Federico Vallés, Javier González Juliá, Víctor Viñuales, Pedro Linares, y Heikki Willsted.