Impulso al autoconsumo y al almacenamiento en Cataluña con la Mesa de impulso al autoconsumo y ayudas para baterías

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    La Generalitat, las administraciones locales y el sector energético han constituido la Mesa de impulso al autoconsumo fotovoltaico en Cataluña, un instrumento que debe servir para proponer soluciones para resolver las barreras que actualmente dificultan la instalación de sistemas que permitan que los ciudadanos generen su propia electricidad de origen renovable. El objetivo es avanzar, tal como establecen las bases del Pacto Nacional para la Transición Energética, hacia un modelo energético más sostenible y democrático, en el que el ciudadano esté en el centro y pueda producir, gestionar y utilizar de la manera más eficiente la energía. El acto ha sido presidido por el consejero de Empresa y Conocimiento, Jordi Baiget.

    El consejero ha señalado que “avanzar en autoconsumo es avanzar en la democratización de la energía”, y advirtió que “lo que queremos hacer no tiene muchos precedentes”. Baiget ha puesto el énfasis en la finalidad de la Mesa, que es “buscar dónde están las dificultades, donde son las barreras, y dar un paso más entre todos los agentes para eliminarlas”. En este sentido, el consejero ha recordado que la normativa estatal no facilita la práctica del autoconsumo, “pero lamentarnos diciendo que no tenemos competencias no sirve de nada”.

    La función de la Mesa será incentivar y facilitar que los propietarios del suministros eléctricos de menos de 10 kW -que son cerca del 95% del total de los suministros existentes en Cataluña, y que son los que están exentos del llamado peaje al Sol- , donde se incluyen la práctica totalidad de usuarios domésticos, comunidades de vecinos y autónomos, puedan contemplar el autoconsumo fotovoltaico como una opción más a la hora de abastecerse de energía. Por ello, la Mesa reúne más de 70 agentes -administraciones autonómica y local, entidades y empresas- que tienen competencia directa en aspectos como los permisos y licencias de obras, autorizaciones administrativas, puntos de conexión a la red y contratación con las distribuidoras, la relación con las comunidades de vecinos, la fiscalidad de las viviendas o la formación de profesionales para proyectar e instalar estos sistemas.

    En cuanto la viabilidad económica de estas instalaciones, ante la imposibilidad legal establecida por el Gobierno de utilizar la red como sistema de almacenamiento bajo el que se conoce como balance neto o de poder compartir la energía con otros vecinos, la Mesa también se fija como reto desarrollar el almacenamiento doméstico de electricidad mediante baterías. La voluntad es establecer los mecanismos necesarios para incentivar a los ciudadanos a aplicar sistemas de almacenamiento de energía asociados a sus dispositivos fotovoltaicos, entre los que se incluirán ayudas a fondo perdido a la compra de baterías de ión litio por parte de la Instituto Catalán de Energía. De esta manera, la energía producida en horas de radiación solar se podrá consumir cuando el ciudadano lo decida y se iniciará en Cataluña el camino para desplegar el almacenamiento eléctrico, imprescindible para garantizar un modelo de energía 100% renovable en el horizonte de 2050. las ayudas para la adquisición de baterías asociadas a instalaciones solares fotovoltaicas cuentan con una partida de 360.000 euros en los presupuestos de la Generalitat para el año 2017.

    La Mesa, coordinada por el Instituto Catalán de Energía (ICAEN), se estructurará en cuatro grupos de trabajo:

    Procedimiento de conexión: un primer grupo se dedicará a establecer un procedimiento y unos criterios técnicos para la conexión a la red interior de las instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, y también a diseñar un contrato tipo de conexión para comunidades de vecinos. La participación activa y positiva de las compañías distribuidoras de energía es clave para el desarrollo de los objetivos de generación distribuida que persigue Cataluña.

    Administraciones públicas: un segundo grupo trabajará en la armonización y simplificación de los trámites administrativos, que corresponden de forma mayoritaria a administraciones locales, y que dificultan el desarrollo de este tipo de instalaciones hasta el punto de llegar a estar prohibidas en algunas ordenanzas municipales. También se explorarán medidas fiscales incentivadoras para esta práctica.

    Comunicación: otro grupo se centrará en las medidas necesarias para difundir el autoconsumo fotovoltaico a los ciudadanos.

    Ayudas para sistemas de almacenamiento: un grupo trabajará en el diseño de un sistema de ayudas a fondo perdido para el almacenamiento con baterías de ión litio asociadas a instalaciones de autoconsumo fotovoltaico.

    El fomento del autoconsumo, la generación distribuida y el almacenamiento eléctrico, son medidas estratégicas para el cumplimiento de las políticas energéticas de la Unión Europea. La propia Comisión Europea estima que los ciudadanos podrían producir hasta un 45% del total de la demanda energética en el año 2050. También considera el autoconsumo fotovoltaico una práctica imprescindible para alcanzar un futuro 100% renovable.