La calidad interior del aire de los edificios se podrá medir a través del Internet de las Cosas

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El ingeniero Xabier Aláez Sarasíbar, investigador de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), es uno de los impulsores del proyecto BioSmart, que busca el desarrollo y la fabricación de dispositivos IoT (siglas en inglés de internet de las cosas), distribuidos y de bajo coste para monitorizar la calidad del aire interior en edificios. Esta iniciativa ha obtenido el Premio InÍciate 2018 (en la categoría de proyecto innovador tecnológico), convocado por el Gobierno de Navarra a través de la sociedad pública Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN).

El internet de las cosas es un avance tecnológico que permite interconectar, a través de la red, objetos físicos, que ofrecen así datos en tiempo real o llevan a cabo una tarea o una función. Esta tecnología encuentra numerosos campos de aplicación como la domótica, los sistemas de control biomédico, los vehículos, la ropa interconectada o los dispositivos llevables (“wearables”). “Nuestro objetivo es desarrollar dispositivos capaces de evaluar la calidad del aire interior de manera continua, integrando funcionalidades tecnológicas avanzadas y con un coste significativamente inferior a los equipos disponibles en el mercado —explica Xabier Aláez, que trabaja en el Grupo de Investigación de Sistemas Distribuidos de la UPNA, que dirige el catedrático e investigador del Instituto de Smart Cities (ISC) José Ramón González de Mendívil Moreno—. Dichos dispositivos dispondrán de una gran interacción con el usuario gracias a una plataforma propia basada en el internet de las cosas y con capacidad de aportar comodidad en el análisis y la interpretación de los datos medidos por los dispositivos y de ofrecer así indicaciones para su mejora”.

La principal innovación de los dispositivos objeto de su proyecto consiste en la ampliación del concepto de salubridad del aire interior de los inmuebles. Además de la medida de la temperatura, la humedad o el dióxido de carbono (CO2), “se incluyen otros parámetros que habitualmente quedan fuera de la estimación de la calidad del aire tales como el formaldehído, los compuestos orgánicos volátiles o las partículas en suspensión de menos de 2,5 micras”. “La medida de estos parámetros permite identificar patologías relacionadas con la regulación de la ventilación, los acabados superficiales de la construcción, el mobiliario o los productos de limpieza, asegurando en todo momento la salud del edificio con la mayor eficiencia energética posible”, añade Xabier Aláez, graduado en Ingeniería en Tecnologías Industriales y Máster en Ingeniería Industrial por la UPNA.

Miembros de BioSmart

En el proyecto BioSmart, además del propio Xabier Aláez, participan Sergio Díaz de Garayo Balsategui (ingeniero Industrial, Máster Europeo en Energías Renovables, socio-fundador de la Plataforma de Edificación Passivhaus, técnico del Departamento de Energética Edificatoria de CENER y doctorando en la UPNA con una tesis sobre ventilación y climatización mediante dispositivos termoeléctricos bajo la dirección de los investigadores del ISC David Astrain Ulibarrena y Álvaro Martínez Echeverri), María Figols González (arquitecta técnica, Máster en Bioconstrucción, vicepresidenta del Instituto Español de Baubiologie y especialista en bioconstrucción, salud en el hábitat y eficiencia energética), y Maite Aláez Guergué (estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Oulu, en Finlandia).

Este proyecto premiado ha obtenido una dotación económica de 6.000 euros, que irán destinados a la puesta en marcha de la empresa. Además, dispone de una estancia gratuita de seis meses en el Vivero Innovación de CEIN y la preselección del proyecto para participar en la sexta edición del programa Impulso Emprendedor del Gobierno de Navarra que gestiona CEIN. BioSmart se impuso, en la categoría de innovación tecnológica a otras 19 candidaturas.