Las propuestas de los empresarios para el Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid

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La Confederación Vallisoletana de Empresarios presenta sus alegaciones con el objetivo de mejorar la revisión del Plan General de Ordenación Urbana. El documento presentado contiene dos grandes bloques, uno orientado al conjunto de la ciudad y otro orientado a la ordenación detallada.

CON RESPECTO AL CONJUNTO DE LA CIUDAD:

CVE entiende que la apuesta por la renovación y regeneración urbana, así como por la colmatación de los vacíos existentes en la ciudad, es una decisión muy acertada y que desde esta Organización valoramos muy positivamente.

Entendiendo que esta Renovación será un objetivo que en los primeros años avance muy despacio y con grandes problemas de gestión, CVE considera positivo que se prevean nuevos desarrollos en el entorno, que puedan dar satisfacción a nuevos demandantes, tanto de suelo residencial, como de actividades industriales, económicas o usos terciarios.

Es importante restablecer el equilibrio entre la capital y los municipios del alfoz para que todos mantengan las mismas condiciones y oportunidades en cuanto a la disponibilidad de suelo para las demandas de las empresas.

No obstante, la Confederación considera que se debería estudiar de una forma más detallada los puntos de borde de la ciudad, de manera que se diseñen adecuadamente los espacios de contacto entre la ciudad construida y el campo.

Limitar la ciudad construida y construible a la Ronda Exterior puede ser un criterio, pero no puede aplicarse de igual forma en todo el perímetro de la ciudad. En algunos casos ese límite ya ha sido sobrepasado y en esos puntos concretos la ciudad necesita un remate, aunque sea fuera de Rondas, mientras que en otros puntos del perímetro la distancia entre la ciudad y la Ronda es muy grande, con vacíos muy poco atractivos.

En cuanto a las densidades que se han aplicado en los nuevos sectores de suelo urbanizable que se proponen CVE considera que siguen siendo muy bajas, dando origen a una ciudad poco atractiva, costosa de construir y de mantener, a la vez que no permite que se implante el comercio de barrio, ni la vida ciudadana.

Tenemos numerosos ejemplos donde se ha obligado a que el Plan Parcial establezca un determinado índice de variedad de uso del 20%, con una edificabilidad inferior a 0,50 m2/m2, que conlleva la existencia de numerosos bajos comerciales vacíos – nunca se ha abierto en ellos un local –; aceras muy anchas, pero vacías.

En este sentido CVE está de acuerdo con el Criterio 9.3 de los aprobados por el Pleno de marzo de 2016; pero ello no se ha trasladado a la propuesta de la Revisión, ya que todos los nuevos sectores residenciales o mixtos, tienen las mismas condiciones, con baja edificabilidad y una mezcla de usos que hacen inviable la creación de verdaderos barrios.

Se deberían revisar estas condiciones; así como la agrupación de estos sectores, concretamente los de la zona nor-este y este, ya que se van a generar dos áreas nuevas, desgajadas de la ciudad, con unos parámetros de densidad y usos realmente preocupantes.

Con estos parámetros la Confederación considera que no se puede hacer “ciudad”, el comercio de proximidad no se podrá implantar; y será difícil que los vallisoletanos quieran ir a vivir a una zona rodeada de más suelo industrial, terciario o de nuevas actividades económicas que en todo el polígono San Cristóbal.

En cuanto a la idea de que en el entorno de la nueva Estación de Mercancías se puedan implantar empresas cuya distribución pueda realizarse a través del ferrocarril CVE lo considera muy interesante pero se debería estudiar muy detenidamente cuántas empresas pueden realizar su distribución o recibir su materia prima a través de este medio.

El transporte de mercancías por ferrocarril es un tema muy complejo; las empresas que utilizan este medio tienen unas características muy específicas: mueven grandes volúmenes, de forma periódica y continua, y a distancias medias o grandes; los envíos, o recepciones, son a, o desde, un punto concreto, que puede ser un centro intermodal. Pero por desgracia, no existen tantas empresas que cumplan estos requisitos.

En este sentido, y dada la dificultad de sacar el tráfico de camiones de la zona de Los Talleres, CVE propone que se estudie la posibilidad de implantar Centrolid en los terrenos situados frente a Lingotes Especiales, junto a un nudo de comunicación de la Autovía, con poca densidad de tráfico y que perfectamente podría asumir un importante incremento; y que Mercaolid, en sus necesarias ampliaciones, vaya ocupando los actuales terrenos de la primera. Se podría hacer una transición gradual y con un coste mucho menor.

En cuanto al modelo industrial, CVE piensa muy acertada la variedad de usos que se quiere plantear en los dos grandes polígonos industriales de Valladolid. La industria vallisoletana necesita facilidades para reimplantarse, ya que de reinventarse se encarga ella misma.

Dentro de este marco se considera muy importante darle nuevos usos y revitalizar el Polígono de Argales, lo cual puede chocar con la idea de que sobre los antiguos terrenos de URALITA se proponga un uso mixto, donde las facilidades que pueden encontrar nuevas empresas suponga una dura competencia con los terrenos de Argales. Este aspecto debería repensarse.

De igual forma la Confederación Vallisoletana de Empresarios entiende que es preciso dar más facilidades para implantar industria grande en suelo rústico, en aplicación del artículo 47 del Reglamento.

Los suelos rústicos podrían admitir actividades económicas, como sucede en otras Comunidades autónomas, con las garantías técnicas y ecológicas que correspondan, pero utilizando los mecanismos que la legislación urbanística permite.