Las tecnologías térmicas renovables van a ser básicas para la descarbonización de la climatización y la producción de ACS

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El Parlamento Europeo aprobó el pasado 17 de enero la revisión de la legislación clave para el sector energético, a saber, el Reglamento de gobernanza, la Directiva de Energías Renovables (RED) y la Directiva de Eficiencia Energética (EED), para hacerlos aptos para los desafíos y compromisos del próximo década, hasta 2030.

La propuesta del Parlamento supone que Unión Europea incremente su cuota térmica renovable en un 2% anual hasta lograr, en el año 2030, que aproximadamente un 35% del total del calor, el frío y el agua caliente sanitaria generados en Europa salgan de fuentes renovables, (biomasa, geotermia y/o solar térmica).

Las asociaciones Solar Heat Europe, AEVIOM y EGEC que representan a las industrias de calefacción y refrigeración renovables (RES-H & C) en un comunicado conjunto celebran los esfuerzos de los ponentes y grupos políticos que se han esforzado por lograr un mejor compromiso con el texto inicial propuesto en 2016 por la Comisión Europea.

En particular, la Directiva de Energías Renovables establece un nivel adecuado de ambición con un aumento anual del 2% de la participación de las renovables en la climatización y la producción de ACS en la próxima década. Sin embargo, como los Estados miembros no están sujetos a un objetivo vinculante para un sector tan crítico y conservan importantes lagunas sigue existiendo incertidumbre sobre las energías renovables en la calefacción y la refrigeración.

Las asociaciones dan por bienvenidas las disposiciones para la presentación de informes sobre la realización de este objetivo. Sin embargo, los textos del Parlamento van en la dirección correcta, ya que los gobiernos nacionales deben implementar medidas para avanzar en la descarbonización del sector de la calefacción.

Las tres directivas se negociarán ahora en diálogos tripartitos con el Consejo y la Comisión. Durante estos debates, los Estados miembros y la Comisión Europea deberán actuar de forma coherente con su posición sobre los objetivos de París y alinearse con los textos del Parlamento Europeo. Ahora es el momento de mirar hacia adelante para la implementación de estas medidas por parte de los gobiernos nacionales.

Ahora corresponde a los ciudadanos europeos, los consumidores, los empresarios, los trabajadores y los votantes llevar la antorcha, asegurándose de que la gran ambición de RES-H & C y la eficiencia energética se lleve a cabo de manera efectiva en la próxima década para cada Estado miembro.

Tendrán que vigilar a los gobiernos nacionales para que las herramientas acordadas a nivel de la UE se implementen adecuadamente a nivel local para descarbonizar eficientemente la salud y la seguridad. En última instancia, serán los ciudadanos europeos los que convertirán estos objetivos en viviendas mejores, más seguras y más cálidas, en empresas más eficientes e industrias más limpias.