Los nuevos objetivos de eficiencia energética y renovables de la Unión Europea

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El Consejo, la Eurocámara y Comisión europeas, lo que llaman el “trílogo”, ha acordado en las dos últimas semanas un objetivo de ahorro energético del 32,5 % de aquí a 2030, y revisarlo al alza en 2023; así mismo el 32% de la energía final consumida en 2030 deberá ser de origen renovable. Estos acuerdos deben ser ahora refrendados por el Pleno del Parlamento Europeo y por los ministros de los Estados miembro.

Acuerdo en materia de energías renovables

El 32% de la energía final consumida en 2030 deberá ser de origen renovable. Este fue el objetivo acordado el pasado 14 de junio por La Unión Europea, el Parlamento Europeo y los Estados miembros, que se recoge en la Directiva de energías renovables para 2030, que entrará en vigor en 2021.

Finalmente el porcentaje no llega al 35% reclamado por el Parlamento Europeo, sobrepasa las estimaciones de los Estados miembros, que abogaban por un 27%, pese a que había países más ambiciosos alineados con la postura de los eurodiputados, como es el caso de España, cuya ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se había mostrado partidaria de cerrar un objetivo del 34%.

Apoyo al autoconsumo sin impuesto al sol

Si hubo consenso sobre establecer el derecho de la ciudadanía, autoridades locales, pequeñas y medianas empresas y cooperativas a producir, consumir, almacenar y vender su propia energía renovable, sin estar sujetas a tasas punitivas o a excesivas limitaciones. En este contexto, desde Bruselas se sostiene que el acuerdo introduce un marco legislativo más claro y estable para el autoconsumo, aumentando los niveles para los sectores del transporte y la calefacción y refrigeración y mejora la sostenibilidad en el uso de bioenergía.

La desaparición del peaje de respaldo es una tasa que con la nueva directiva,  queda vetada hasta el año 2026, en el que los estados podrán volver a estudiar su inclusión. La Directiva también contempla el establecimiento de un peaje al autoconsumo en la revisión de ésta en el año 2023. Pero no se aplicaría a potencias instaladas mayores a 10 kW, que es la que hay vigente hoy en día en España, sino que se aplicaría a las mayores de 25 kW.

Y las medidas que atañen al autoconsumo no terminan ahí. También se establece un derecho a cobrar por la energía que se aporte a la red, y se contempla la situación en la que los paneles solares de una vivienda pertenezcan a un tercero. Esto ha de suponer un claro vuelco a las políticas sobre autoconsumo de España.

Este fin del denominado “impuesto al sol” ha sido aplaudido por el sector renovable y organizaciones ecologistas que resaltan la decisión de involucrar al ciudadano en ese proceso de democratización de la energía, al tiempo que se congratula de que ya no se les penalice “con impuestos o cargas económicas extra o con barreras administrativas gravosas”. Así pues, la nueva legislación es incompatible con el impuesto al sol y las demás barreras que los autoconsumidores sufren en España, por lo que la organización ecologista “urge al Gobierno y el Parlamento español a modificar la legislación nacional para adaptarla a la europea”.

Esta buena noticia, sin embargo, tiene un aspecto no tan positivo, y es que los gobiernos y el Parlamento Europeo han rebajado su ambición en el objetivo mínimo de energías renovables para el año 2030, lo que hará muy difícil cumplir con nuestros compromisos climáticos de París.

Acuerdo en eficiencia energética

Respecto al objetivo de eficiencia energética para 2030, los negociadores en la primera semana no alcanzaron un acuerdo.

Finalmente las negaciones llegaron a un punto intermedio el pasado día 18 entre lo que querían los gobiernos de los países miembros y el Parlamento Europeo. Unos querían el objetivo a 2030 del 30% y otros del 35%. Finalmente el trílogo acordó obligar a los países a incrementar su ahorro energético un 0,8% anual durante el periodo 2021-2030, lo que “podría impulsar la renovación de edificios y el uso de tecnologías más eficientes” para la climatización. Esto es marcar un objetivo del 32,5% sin ser vinculante.

El comisario de Energía y Clima, Miguel Arias Cañete, indicó que “un objetivo de eficiencia energética del 32,5% para 2030 con una cláusula de revisión al alza en 2023 es un impulso importante para la independencia energética de Europa”.