Motril aprueba una nueva ordenanza reguladora del deber de conservación de los edificios

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Los propietarios de terrenos, instalaciones, construcciones y edificios de Motril tienen a partir de ahora el deber de mantenerlos en buen estado y condiciones de seguridad, salubridad y accesibilidad.

Esto es consecuencia de que el Ayuntamiento de Motril haya aprobado la semana pasada en Pleno la ordenanza reguladora del deber de conservación de los edificios de Motril presentada por el equipo de Gobierno. La nueva normativa tiene como objetivo regular tanto los deberes de conservación y rehabilitación de los propietarios de terrenos, edificios y construcciones, para mantenerlos en buen de estado como su demolición en caso de que supongan un riesgo por su estado de abandono.

Así lo ha explicado el responsable de Urbanismo y Obras Públicas, Antonio Escámez que además es teniente de alcalde: “Los dueños de los inmuebles tienen además la obligación de invertir en el arreglo de ellos, realizando los trabajos de mejora y adaptación necesarios y siempre dentro de los límites legales que la ordenanza marca. Desde el Ayuntamiento queremos acabar con aquellas edificaciones que por diversos motivos han quedado abandonadas. Esto ha ocasionado que su estado de conservación no sea el óptimo, suponiendo un peligro tanto a nivel de seguridad como de salubridad”, señaló Escámez.

Con respeto a los solares, Escámez afirmó que los propietarios también deberán mantenerlos en condiciones de seguridad y salubridad.

“El problema de los solares se lleva detectando desde hace tiempo en nuestra ciudad, por eso hemos querido implementar esta medida, para que no se conviertan en lugares abandonados dentro del casco urbano donde la insalubridad sean el factor común. Así, lo propietarios están obligados a mantenerlos libres de escombros, basuras y de vegetación, nivelados, sin socavones y con una pendiente hacia la acera, evitando así que se acumulen aguas en él”, indicó Antonio Escámez.

Además, se deberá vallar mediante cerramiento con una altura mínima de 3 metros siendo en todo momento del mismo tipo. Por otro lado, deberá colocarse una puerta resistente para facilitar la limpieza del solar, la cual debe abatirse hacía el interior del mismo evitando así que ocupe parte de la vía pública.

El teniente de alcalde  subrayó que para aquellos inmuebles que sean declarados en estado ruinoso el propietario tendrá el plazo de un año para que realice las obras de la demolición o restauración necesarias.

“Un inmueble se considerará que está en ruina cuando suponga un peligro para la seguridad debido a su estado. En ese momento, y si los diferentes estudios y comprobaciones lo estiman, se procederá a su demolición urgente. Si alguna persona habita todavía se procederá al  desalojo de los ocupantes y se adoptarán las medidas referidas a la seguridad de la construcción”, ha concluido Antonio Escámez.