Se precisa cambiar el modelo de urbanización en España para evitar problemas irreversibles

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El  Observatorio de la Sostenibilidad (OS) finalizó a finales de 2016 un informe con el nombre “25 años urbanizando España” que deja ver que en nuestro país ya se llega a una superficie urbanizada del 2,5% del territorio, lo que equivale a una superficie superior a la Región de Murcia.

Según este estudio, ver aquí, el cambio climático y la urbanización del suelo son los principales problemas a los que se enfrenta el medio ambiente.” El cambio climático es muy importante, pero sus efectos van a ser más significativos a partir del 2050; pero en el próximo medio siglo el uso de la tierra va a tener más importancia. De todos los procesos observados, los más profundos y posiblemente trascendentes son los relacionados con el crecimiento de la superficie artificial, especialmente por su carácter irreversible: la urbanización”, indica el informe.

os-25-años-urbanizandoPero el estudio, basado en otros previos, deja ver cómo consumimos más territorio por habitante que hace un cuarto de siglo.

Las superficies artificiales se han extendido alrededor de las grandes y medianas ciudades, siguiendo los corredores de infraestructuras y no importando mucho por dónde o sobre qué. Así, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid ya está urbanizado el 15%. Otra cuestión a destacar es que estas transformaciones han sido mayores en espacios de mayor fragilidad y vulnerabilidad, como el litoral.

Del 100% artificial, el 56% es urbano (unas 700 mil hectáreas), un 19% está ocupado por zonas comerciales e industriales y las infraestructuras suponen un 6%, lo mismo que las áreas mineras. También un 6% está (en 2011) en construcción y el 5% son zonas verdes artificiales.

Esta superficie se ha creado en un 75% urbanizando zonas agrarias, en un 24% zonas forestales y en un pequeño porcentaje, pero muy importante ecológicamente, sobre zonas húmedas.

Todo esto se ha traducido en una serie de efectos, en especial sobre la sostenibilidad: pérdida de biodiversidad, aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (recordemos que España es la que más ha incrementado sus emisiones desde 1990 de toda la UE), efectos sobre la calidad del agua, el paisaje, la calidad del aire en las ciudades y sobre los sectores económicos, que se están viendo ya afectados por estos insostenibles cambios de ocupación del suelo.

En definitiva, si se sigue construyendo al ritmo de los últimos 25 años, la pérdida de ecosistemas y biodiversidad será irreversible.