Sube el censo de redes de calor y frío y se confía en que se incrementen más al no computar como déficit

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Presentación del censo de redes en IDAE 2016

Ayer se presentó en la sede de IDAE en Madrid en Censo de Redes de Calor y Frío 2017, elaborado por la asociación de redes de calorADHAC.

Dio la bienvenida Miguel Manrique, Jefe del Dpto. de Transformación de la Energía de IDAE quien hizo referencia al convenio con ADHAC para elaborar el censo, del que destaca que se haya pasado en cinco años de 46 a cerca de 400. Así mismo hizo referencia al estudio de Evaluación completa del potencial de uso de la cogeneración de alta eficiencia y de los sistemas urbanos de calefacción y refrigeración eficientes que se presentó el año pasado y que requiere el Art. 14 de la Directiva de Eficiencia energética en los edificios.

A continuación el Presidente de ADHAC, Miguel Armesto, se refirió a la labor de la asociación y  lo que suponen las redes de calor y frío como solución eficiente y especialmente adecuada para luchar contra el cambio climático. En general, Armesto indicó que en todo el mundo existen unas 5.000 redes a las que sólo están conectados el 12% de población en donde existen y que el 25 % funcionan con energías renovables. Pero aportó el principal dato: su potencial; en España se calcula que si se introdujeran como en Europa (un 4,3% de aprovechamiento de calor) supondrían inversiones de 4.000 millones, que ahorrarían 3,5 millones de toneladas de emisiones de CO2.

No computa como déficit

El secretario general de ADHAC, Javier Sigüenza, indicó que en el último año se está trabajando en la estrategia de Calor y frío, en la especificación AENOR de proveedores de servicios energéticos que contempla las redes. También se refirió a un trabajo conjunto con la FEMP pero fundamentalmente hizo una detallada exposición de si las inversiones en redes computan como déficit.

Las inversiones en eficiencia energética no computan como déficit- deuda según la normativa Eurostat tras la última nota explicativa de la Comisión sobre este tema de 19 de septiembre. En base a esta nota las redes podrían englobarse o bien como concesión (en el caso de que pague el usuario) o bien en forma de colaboración público privada (conlleva un aacuerdo entre el cliente y la Administración). Así se ha de tener en cuenta el denominado “riesgo operacional”, que se refiere a los riesgos de construcción, de deuda y de disponibilidad. De esta forma si una ESE asume el riesgo de construcción y uno de los otros dos, la inversión no computará como déficit, lo que puede suponer un apoyo definitivo e este tipo de sistemas. De cualquier forma, prosiguió Sigüenza, esta normativa se está desarrollando.

Crece el número de redes

Existen dos tipos de redes: rurales y urbanas, siendo las más rentables las urbanas. La concentración urbana es conveniente y hay mucho potencial para rehabilitar barrios y ciudades, con un nuevo modelo de negocio.

Abarcando tanto redes como micro redes, y a pesar de las dificultades para obtener información (opacidad, miedo a aportarla…) de las 46 del primer censo de hace 5 años, a las 306 del pasado año, se ha llegado a las 352 redes en 2017 (aunque están localizadas 391) que suponen 599 Km que suministran a  4.400 edificios. Estas redes suponen un ahorro de 224.000 Tn de CO2 y un ahorro medio del 82% en el consumo de energías fósiles.

En el análisis por  CCAA, primero está Cataluña (118), seguida de Castilla León y Navarra. Por potencia instalada, Cataluña, Madrid y Navarra suponen el 75%. En total hay instalados en España 1.280 MW.

Por tipología de redes, las principales son las de calor: 91%, sólo un 1% de Frío y un 8% de Calor y frío. La circunstancia de una falta de redes de frío no es bien entendida en la asociación.  Por potencia, las de calor son el 74% y el resto, 26% de frío.

Hay tres tipos de clientes: terciario (principal sector con el 67% que en potencia instalada supone el 48%), seguido de la vivienda (24%) y por último la industria (9%). En cuanto a la Titularidad: el 48% son públicas, misma cifra que las privadas; las mixtas son las grandes redes, con un funcionamiento de colaboración público-privada y que llegan al 41% de la potencia instalada.

3 de cada 4 redes utilizan la biomasa y el 75% se abastecen principalmente con energías renovables. Así hay 273 que funcionan con biomasa, 4 con biogás, 3 con solar, 17 con electricidad, 65 con gas natural, 13 con gasoil, 5 con geotermia y 6 con calor residual.

Sigüenza valoró finalmente el que se hayan incrementado el número (46 instalaciones censadas más) y su gran potencial.